
Ciencia, evolución y cosmovisión cristiana
La ciencia no es neutral. ¿Por qué debería ser confiable? La respuesta cambia cómo entendemos la evolución.
Defendiendo la fe cristiana con razones, Escritura y fidelidad.

La ciencia no es neutral. ¿Por qué debería ser confiable? La respuesta cambia cómo entendemos la evolución.

El evidencialismo presupone una neutralidad que no existe. Van Til mostró por qué toda evidencia se interpreta desde una cosmovisión.

El método trascendental de Van Til muestra que la lógica, la ciencia y el conocimiento solo son coherentes si Dios es el fundamento.

No existe el pensamiento neutral: toda persona razona desde una cosmovisión. ¿Puede la tuya sostenerse coherentemente?

La Escritura no es una fuente más: es la norma última de verdad. ¿Por qué deberíamos aceptar su autoridad?

La moral objetiva exige un fundamento trascendente. La ley de Dios explica por qué el incrédulo apela a la justicia mientras niega su fuente.

La apologética no es un ejercicio académico: es un mandato bíblico con consecuencias eternas (1 Pedro 3:15).

La resurrección de Cristo es el centro histórico de la fe cristiana y solo cobra pleno sentido dentro de la revelación bíblica.

La apologética cristiana confronta las presuposiciones del incrédulo y presenta a Cristo como Señor de todo pensamiento.

¿Cómo debatir con un ateo inteligente sin caer en sus trampas? Guía práctica para conversaciones reales.

¿Cómo puedes estar seguro de algo? El escepticismo parece devastador, pero se refuta a sí mismo.

Cómo responder al ateísmo desde Romanos 1: exponiendo sus presuposiciones, la supresión de la verdad y la necesidad del Dios bíblico.

TULIP no es una flor bonita: es la descripción bíblica de cómo Dios salva pecadores. Explicado simple para quien quiere entender sin jerga.

Intentar probar la Biblia desde fuera es rendirse al marco del incrédulo antes de empezar. La respuesta presuposicional cambia las reglas del juego.

Dos enfoques para defender la fe cristiana que parten de premisas radicalmente diferentes. La diferencia no es solo estratégica; es filosófica.

El problema del mal no es un rompecabezas que la teología reformada resuelve con una fórmula. Es una herida que solo sanará en la consumación del reino de Dios.

La apologética presuposicional no intenta probar a Dios desde la neutralidad. Parte de la autoridad absoluta de la Escritura como fundamento de todo conocimiento.